Evaluación inicial
Se revisa la zona a tratar, el tipo de piel, la calidad del vello y la historia clínica del paciente. Esta etapa ayuda a definir si el tratamiento es viable y qué planificación es la más adecuada.
Cómo funciona
La depilación láser requiere una evaluación inicial, preparación correcta, sesiones programadas y cuidados posteriores. En DepilORIENTE trabajamos con un enfoque clínico y continuo para la reducción prolongada del vello.
Se revisa la zona a tratar, el tipo de piel, la calidad del vello y la historia clínica del paciente. Esta etapa ayuda a definir si el tratamiento es viable y qué planificación es la más adecuada.
Se recomienda rasurar la zona con anticipación para que el láser actúe sobre la raíz del vello sin irritar la superficie de la piel. También se indica evitar la exposición solar intensa y revisar si se usan medicamentos fotosensibilizantes antes de la sesión.
La sesión se realiza en un entorno clínico y con una pauta de seguridad. Según la zona, puede durar varios minutos o una fracción de hora; durante el procedimiento puede sentirse un leve calor o un chasquido puntual, pero la experiencia es generalmente bien tolerada con una correcta indicación previa.
Tras la sesión es importante proteger la piel del sol, evitar roce excesivo y seguir las indicaciones específicas dada la zona tratada. La continuidad del cuidado influye directamente en la respuesta del tratamiento.
El crecimiento del vello no ocurre de forma uniforme. Por eso se programan varias sesiones para abarcar diferentes fases del ciclo piloso y mantener la reducción de manera más consistente.
La intervalos suelen ser de 4 a 6 semanas, según la zona, la respuesta del paciente y la recomendación clínica. Esta pauta permite que cada sesión aporte una reducción progresiva y evaluable.
Abordaje